16.2.09

Símil y metáfora. Son distintos, sí.

He aquí ejemplos de metáforas:

Se murió de risa.
Era la niña de sus ojos.
Tenían un cadáver en el armario.
Pasamos un día de mil demonios.
Tiene la cabeza llena de pajaros.

La palabra metáfora significa llevar algo de un sitio a otro, y viene de las palabras griegas μετα (que significa de un sitio a otro) y φερειν (que significa llevar), y es cuando uno describe algo usando una palabra que no es literalmente lo que describe. Es decir, que la palabra metáfora es una metáfora.

Yo creo que debería llamarse mentira porque no hay días de mil demonios y la gente no tiene cadáveres en los armarios.

***


Era un inspector. Lo supe porque no llevaba uniforme. Tenía muchos pelos en la nariz. Parecía que hubiese dos ratones muy pequeños ocultos en sus fosas nasales. [Esto no es una metáfora: es un símil, que significa que en efecto parecía que hubiese dos ratones muy pequeños ocultos en sus fosas nasales, y si uno se forma la imagen en la cabeza de un hombre con dos ratones muy pequeños ocultos en las fosas nasales sabrá qué aspecto tenía el inspector de policía. Y un símil no es una metáfora, a menos que sea un símil malo.]

(Mark Haddon: El curioso incidente del perro a medianoche. Barcelona: Salamandra, 2004, pp. 27-28 y 30. Modifico ligeramente puntuación y tipografía.)