16.1.12

El escenario de «El beso».

Unas páginas hasta ahora desconocidas de la Historia [de los templos de España] nos sirven para mostrar hasta qué punto constituye el punto de partida de la producción literaria de Bécquer desde 1857. Se trata de la descripción del convento «San Pedro Mártir», donde no es difícil hallar los antecedentes de algunos artículos posteriores, de la leyenda «El beso» y de la rima LXXVI (74).

***

Al describir el convento, Bécquer dice lo siguiente: «En las cabeceras de la nave del crucero se hallan otros dos monumentos sepulcrales trasladados a esta, hace pocos años, de la iglesia del Carmen Calzado. Se labró el del lado del Evangelio para el primer conde de Fuensalida, D. Pedro López de Ayala, Aposentador mayor de don Juan II y Alcalde Mayor de Toledo, que instituyó el mayorazgo de Fuensalida y Huesca y murió en 1444, y su esposa doña Elvira de Castañeda...». Describe el sepulcro: son estatuas de tamaño natural, hechas de «riquísimo» mármol de Carrara, y representan a ambas figuras arrodilladas delante de un reclinatorio.

En «El beso», ambas estatuas protagonizan la sacrílega aventura de los soldados franceses, uno de los cuales pretende besar a la estatua femenina y cae herido por el guantalete de hierro del marido. El soldado afirma en la leyenda que ha olvidado el nombre del caballero, pero no el de la mujer: «Mas su esposa, que es la que veis, se llama doña Elvira de Castañeda».

(Rubén Benítez: Bécquer tradicionalista. Madrid: Gredos, 1971, pp. 87-88. El comienzo de El fantasma de la libertad [1974], de Luis Buñuel, adapta cinematográficamente «El beso».)

0 comentario(s):

Publicar un comentario en la entrada